“Instrúyanse, porque necesitaremos toda nuestra inteligencia. Conmuévanse porque necesitaremos todo nuestro entusiasmo. Organícense, porque necesitaremos toda nuestra fuerza.” A.Gramsci.

Amplia Alianza: Histórica Línea Comunista

jueves, 8 de julio de 2010

Amplia Alianza: Histórica Línea Comunista 
 
Caracas, 04 jul. 2010, Tribuna Popular TP.- Esa es la formulación oficial de la política del Partido Comunista de Venezuela (PCV), todavía vigente, en relación con el establecimiento de amplias alianzas. En esas pocas palabras se enuncia el principio rector que ha orientado a las y los comunistas venezolanos en esta materia a lo largo de ocho décadas. La alianza con el PSUV y otras fuerzas dentro del campo bolivariano en apoyo al gobierno del Presidente Chávez, es un importante episodio dentro de lo que ha sido un continuo esfuerzo del PCV por la construcción de la «Unidad Popular» a que se refieren esas palabras, más allá de «las izquierdas».
Aunque esa formulación oficial sea de 1980, el concepto en cuestión ha formado parte del bagaje de nuestro Partido desde mucho antes; un ejemplo de ello es el «Frente de Liberación Nacional» (FLN) y sus fuerzas armadas (FALN), establecidos a principios de los años 60 en alianza con el MIR y ciertos sectores de la URD, así como con elementos de las Fuerzas Armadas Nacionales y de otras esferas del país.
«La Unidad Popular es para los comunistas una concepción estratégica.
Pensamos que las clases y capas sociales (...) oprimidos por el imperialismo y sus aliados locales pueden y deben unirse para conducir a Venezuela por una vía capaz de conquistar para el pueblo el progreso a que tiene derecho.
El PCV busca y considera indispensables las alianzas con los partidos y organizaciones coincidentes con esta política. (...)
El PCV está consciente de que los partidos que designamos comúnmente como de la izquierda, pero también las bases y ciertos sectores de otras organizaciones, tienen aspiraciones de progreso y bienestar, y podemos acordar un programa común para el desarrollo independiente y democrático de nuestra economía.»
Programa del PCV. (VI Congreso Nacional, 1980)
Otro ejemplo aún más antiguo es el de la «Junta Patriótica», formada por iniciativa del PCV en junio de 1957, hace exactamente 53 años, a la que se sumaron de inmediato AD y URD y tardíamente COPEI, y que fue el instrumento fundamental para el derrocamiento de la dictadura de Pérez Jiménez.
Más aún, el concepto de la amplia alianza ha sido parte de la línea política de las y los comunistas de todo el mundo desde los propios orígenes de nuestros Partidos. En 1935, el VII Congreso de la Internacional Comunista (Comintern), bajo la dirección de Georgi Dimitrov, quien fuera su Secretario General desde 1934 y de cuya muerte se cumplen 61 años el próximo 2 de julio, aprobó como orientación general para todos los Partidos Comunistas del planeta la política aliancista del «Frente Popular», que ya había sido propuesta desde 1924 como línea particular para algunos casos específicos.
Fue en ese mismo VII Congreso que se produjo la admisión del PCV como miembro de la Internacional Comunista y, por lo tanto, como Partido Comunista oficialmente reconocido; de manera que la política de amplia alianza ha formado parte del ideario de nuestro Partido desde sus momentos fundacionales.
A lo largo de los años, este concepto ha variado de nombre en nuestros documentos oficiales, manteniendo su contenido; así por ejemplo el VII Congreso del PCV en 1985 usó la denominación «Amplia Conjunción de Fuerzas Democráticas y Progresistas», el XII Congreso en 2006 la llamó «Frente Amplio Nacional Patriótico», y en la arena electoral hemos usado en años recientes denominaciones como «Polo Patriótico» o «Alianza Patriótica». Pero en todos los casos, independientemente del nombre particular y de la forma concreta que se haya adoptado en correspondencia de las circunstancias de cada momento, la esencia del concepto se ha mantenido inalterable.
Esa continuidad a lo largo de las décadas se debe a que la política del Partido Comunista, tanto en este asunto como en general, es producto no de antojos momentáneos ni decisiones voluntaristas, sino de la reflexión y la elaboración colectivas orientadas por el análisis materialista dialéctico.
En cada caso, el PCV ha estudiado el juego de las contradicciones activas en la sociedad y la correlación de fuerzas existente en cada circunstancia, y ha identificado la contradicción principal de cada momento. Como resultado, el Partido ha diseñado una línea política orientada a la construcción del instrumento más propicio y efectivo para lidiar con la contradicción principal en cada caso.
A lo largo de los años de la llamada «IV República», este procedimiento de análisis y decisión colectiva resultó en la identificación del sistema bipartidista, en tanto que agente de los intereses imperialistas, como el enemigo principal del momento, y en la construcción de diversos formatos de alianza para avanzar hacia la derrota de ese sistema. Estos intentos tuvieron diferentes grados de éxito y no siempre fueron bien recibidos por quienes no entendieron los pormenores de nuestro proceso de decisión y análisis.
La más polémica e incomprendida de esas construcciones fue la que en 1993, y por unos meses, nos llevó a apoyar el segundo gobierno Caldera. Para el PCV estaba claro que de lo que se trataba en ese momento era de contribuir a debilitar el ya mellado sistema bipartidista y abrir las puertas a otras posibilidades en el futuro cercano, y, pese a la incomprensión que todavía subsiste, la historia ha demostrado que la decisión del Partido Comunista también en ese caso fue la correcta.
Y en 1998, ese mismo procedimiento de análisis y construcción colectiva nos llevó a convertirnos en el primer Partido político que declaró oficialmente su apoyo a la candidatura presidencial de Hugo Chávez, dentro de una amplia alianza en alguna medida similar a la que se formó en 1993.
La composición de la alianza que continúa apoyando al Presidente Chávez ha variado desde entonces; algunos de sus componentes originales se han ido y otros se han venido desarrollando y han cambiado cuantitativa y cualitativamente.
Pero 12 años después, el PCV sigue firme en su apoyo al actual gobierno, y no por conveniencia momentánea, oportunismo o fidelidad automática al líder, sino porque nuestro análisis de 1998, ratificado por tres Congresos sucesivos, una Conferencia Nacional e innumerables Plenos de nuestro Comité Central, continúa señalando la necesidad de fortalecer la amplia alianza de carácter antiimperialista y antimonopolista, con el liderazgo del Presidente Chávez, como instrumento político imprescindible en el momento actual para seguir avanzando hacia la liberación nacional y la posibilidad de la perspectiva socialista.
Fuente: Tribuna Popular Impresa Nº 178

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